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El martes 19 de junio de 2007 se publicó en el BOE el primer Convenio Colectivo Marco Estatal de Acción e Intervención Social.
Lo que en principio podía ser considerada una buena noticia, en cuanto que es un paso hacia la normalización y regulación de un sector muy diverso, ha generado un importante malestar en muchas entidades de todo el estado.
El principal malestar proviene del echo de que ha sido suscrito por una única patronal, AESAP (Asociación de empresas de servicios de atención a la persona) que se ha arrogado la representatividad de todas las entidades y empresas dedicadas a este ámbito de intervención, a pesar de que existen otras entidades y federaciones patronales con tanta o mayor representatividad. Como Dice Xema Gil de la Fundación Esplai en la revista de Julio´07, "resulta inaudito que un modelo de asociación nacido para la coordinación y explotación de su lucrativo negocio de formación pueda derivar en la posibilidad de negociar, en nombre de todos, un convenio que rige las relaciones laborales de muchos trabajadores y trabajadoras"
Desde el punto de vista de la forma, lo primero que llama la atención es que no se haya contado con una mayor representatividad a la hora de consensuar algo que va a tener un efecto y aplicación inmediata y que condiciona de manera importante los acuerdos, pactos y convenios que en diferentes ámbitos territoriales existen en diferentes entidades en cuanto que regula de manera exhaustiva y no modificable muchas de las condiciones de trabajo de un sector muy amplio. Esto significa que hay cosas que no se van a poder regular mediante convenio de empresa porque son de competencia exclusiva del convenio marco.
Por este motivo, diferentes patronales del sector (sectoriales, de ámbito territorial, etc) se han posicionado en contra y lo han impugnado ante la Dirección General de Trabajo.
Aunque no está resuelto aún, el propio Ministerio y los sindicatos mayoritarios dan credibilidad a la representatividad de esta entidad sin cuestionarse nada ni analizar la hipótesis de que esa entidad firmante represente al sector. Y la verdad es que es llamativo, porque no hay más que visitar su web para darse cuenta de que muy clara no es la cosa: ¿Cuantas entidades dice que representa?,¿cuales son?,...
A otro nivel más de fondo hay una reflexión que hacer sobre el desarrollo de los aspectos de representación sindical y las funciones patronales en el Tercer Sector, porque parece claro que los actuales paradigmas de relación empleador-empleado existente en otros ámbitos laborales, quizás no sea el que mejor refleje las relaciones y naturaleza organizacional y laboral de muchas entidades del tercer sector. |